Distorsiones cognitivas (I):

Los filtros con los que miras la realidad.


Si ya has leído nuestro artículo sobre los Pensamientos Automáticos Negativos, tendrás alguna idea de en qué consisten.


Digamos que la realidad está ahí, es neutra, un hecho que ha sucedido, sin más. Entonces

¿por qué la gente tiene distintas versiones de un mismo suceso?


El mundo tal y como cada uno lo conoce, no es el mundo puramente real, si no una interpretación, que nuestro cerebro hace de él. Un ejemplo muy claro, es la gama restringida con la que un daltónico ve el mundo o la definición que tiene un miope. El paisaje es el mismo, pero no todas las personas lo ven igual. Algo parecido pasa con los hechos.


El caso es que si analizáramos lo que ocurre a cada segundo, sería agotador para nuestro cerebro. Por eso, con forme crecemos, experimentamos ciertas vivencias que nos dan valiosas lecciones, a veces nos las imponen nuestros tutores, otras las aprendemos observando. Esto nos sirve para repetir nuestro comportamiento en situaciones parecidas y ahorrar mucho esfuerzo mental. Gracias a eso aprendemos a aplicar ciertos esquemas que facilitan la integración de las normas sociales, la comprensión de los sucesos, la predicción de posibles resultados a nuestras acciones, suponer lo que sienten los demás, etc. Estos esquemas nos facilitan mucho la vida, pero a veces no son tan adaptativos como quisiéramos.


Se aplican de forma inconsciente, por lo que a veces, ponen un filtro a la realidad que vivimos, que quizás no es el que elegirías, dan una interpretación errónea y hacen sufrir.

Aquí dos ejemplos claros:

  1. Una persona que ha sido engañada por sus ex, comienza a ver actitudes extrañas en su nueva pareja: se esconde para hablar con el móvil, llega un par de veces tarde del trabajo. Su esquema simplificado, le dice que le está engañando. Esta distorsión cognitiva, catastrofiza una situación similar a otras que acabaron mal, lo que le lleva a cortar con esa persona, que solo le preparaba una fiesta sorpresa.

  2. Alguien al que siempre le han pedido la perfección o es muy autoexigente, puede aplicar constantemente un filtro que le impida ver el resultado real y aceptable de su trabajo, viendo siempre el fallo y no estando nunca satisfecho con su trabajo si no es perfecto.


¿Qué significa esto?

Pues que si no eres conscientes de estos filtros, ellos tienen el control sobre la realidad que vives, sobre cómo te hablas a ti mismo, las decisiones que tomas… Ser conscientes de ellos, es el primer paso para cuestionarlos y tratar de romper esos filtros que hemos adquirido sin quererlos, que nos hacen sufrir o nos pesan, para sustituirlos por otros más amables con nosotros, el mundo y los demás.


¿Cuáles son esas Distorsiones Cognitivas?

Para que sean más sencillas de comprender, las he dividido para ti en categorías. En este articulo hablaremos sobre las que se relacionan con los errores o sesgos debidos a normas autoimpuestas" y dejaremos el resto para explicarlas la semana que viene.

  • Sesgos por normas autoimpuestas: estas normas quizás no las hayamos escogido, pero las hemos asumido; guían nuestros pensamientos o nuestros actos, pero en ocasiones no estamos de acuerdo con ellas tanto como nos gustaría y eso nos impide ser libres o felices.

  • Sesgos en la información: no vemos los hechos en su totalidad y eso nos lleva a error.

  • Sesgos en la base de la información: no es una base real y sólida, por lo que resultan conclusiones irracionales o inadecuadas.

  • Sesgos en el protagonista: no acertamos con el auténtico responsable/protagonista de los hechos; eso hace que asumamos cosas que no nos pertenecen o nos "libremos" se las que sí son propias, asignándoselas a otros.


Sesgos por normas autoimpuestas


1. Debería:

Autoimposición de normas/ideas rígidas sobre cómo se debería. La violación de esas normas (privadas) por parte de otros se ven como una transgresión gravísima y suponen un gran malestar, enfado, desprecio, etc. Si son incumplidas por la propia persona se siente una gran culpa, vergüenza, rabia, etc.

Frases tipo:

  • Debería seguir hasta que acabe lo que me queda (no posponer, horas extra sin remunerar).

  • Debería poder con todo, no debería descansar hasta que esté solucionado (sobrecarga).

  • Debería gustarme… (actúas en contra de tus deseos, en pro de “lo que deberías desear”).

  • Debería ser… (no aceptarte como eres, baja autoestima, alta autoexigencia, estrés, etc.)


2. Pensamiento dicotómico:

Permite solo opiniones polarizadas (de todo o nada, bueno o malo). Establece únicamente blancos y negros, sin plantear un término medio.

Frases tipo:

  • Si no está perfecto, es una basura.

  • Si no soy el mejor, soy un fracasado.


3. Perfeccionismo:

Mantener gran exigencia y criterios de satisfacción muy altos sobre sí mismo o sobre otros. Es decir, entender la excelencia como norma, la perfección como un mínimo. Esto empuja al sujeto a no permitirse aspirar a otra cosa, o a no aceptar nada por debajo de sus criterios, lo que es una causa constante de estrés y frustración, para sí mismo y para los demás.

Frases tipo:

  • Con lo mucho que he estudiado ¿Cómo saco tan poca nota? (8,7)

  • Lo voy a descoser entero y lo vuelvo a hacer, he encontrado este hilo que se perece un poco más aún al color de la tela.

  • ¿Cómo me das este informe con el membrete ligeramente torcido? Imprímelo todo de nuevo.


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